jueves, 26 de noviembre de 2015

Despido en La Nación

Compañeras y compañeros
Tres días después de la masiva participación en rechazo al editorial, la empresa decidió despedir, sin previo aviso, a una compañera del área comercial.
Hace dos semanas, a raíz de rumores de eventuales despidos en varias áreas del diario, esta interna se reunió oficialmente con Carlos Adjoyan y Pablo Devoto, director y gerente de RRHH de la empresa. Se acordó seguir con negociaciones con el compromiso de que no se avanzaría en la toma de ninguna medida en forma unilateral.
En estos momentos tan delicados esta decisión tomada a nuestras espaldas nos pone en alerta y nos deja la duda de cuál es la verdadera empresa en la que trabajamos.

Nadie desconoce el proceso de cambios en que estamos embarcados, pero creemos que deben ser con todos los compañeros adentro. Lo del lunes 23 fue un ejemplo a seguir y sostener. Solicitamos al Ceo de S. A. La Nación, Guillermo Rivaben, que revean estos tipos de medidas, y que se mantenga abierta la mesa de diálogo.   

lunes, 23 de noviembre de 2015

Los Trabajadores de prensa del diario La Nación repudiamos el editorial de hoy "No más venganza"




LOS TRABAJADORES DEL DIARIO LA NACION REPUDIAMOS AL EDITORIAL CONTRA LOS JUICIOS POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD

Los trabajadores de La Nación S. A. le decimos NO al editorial que, con el título “No más venganza” se publicó hoy, lunes 23 de noviembre de 2015, en la página 32 del diario.

Quienes trabajamos en el diario La Nación, en las revistas que edita la empresa, en las versiones online de todos los productos periodísticos, entendemos que la vida democrática implica la convivencia de distintas ideas, proyectos e identidades políticas. Convivimos entre estas paredes trabajadores que expresamos esa diversidad y desde nuestras diferencias construimos un sentido común.

Desde esa diversidad rechazamos la lógica que pretende construir el editorial de hoy, que en nada nos representa al igualar a las víctimas del terrorismo de Estado y el accionar de la Justicia en busca de reparación en los casos de delitos de lesa humanidad con los castigos a presos comunes y con una “cultura de la venganza”.


Los trabajadores del diario La Nación decimos SI a la DEMOCRACIA, a la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad y decimos NO al OLVIDO.

viernes, 20 de noviembre de 2015

GRACIAS TOTALES

Compañeras y compañeros,
Queremos agradecerles por la participación en la renovación de la Comisión Interna, con una cantidad de votantes superior al de las últimas elecciones. Fueron 214 personas las que se acercaron a votar, de las cuales 212 lo hicieron por la lista que presentamos y 2 lo hicieron en blanco. Si bien es cierto que hemos unificado la representación gremial por la incorporación de los compañeros de las revistas, el número total de empadronados fue similar al de ocasiones previas, así que entre todos logramos un nivel de participación que hacía mucho tiempo no se veía.
 
También queremos destacar que, además de la incorporación de Ariel Solito (“ex” delegado de las revistas), la noticia central es la inclusión en la lista del querido Guido Molteni, de la sección deportes de la redacción. En un contexto gremial en prensa poco favorable, el debut de un periodista joven en la Comisión Interna es la demostración de que la renovación es posible.
 
Tomamos los resultados como un punto de partida y creemos que son muchas las cosas por hacer. Apuntamos a fortalecer la asamblea como el órgano de decisión máximo, en el cual la palabra de todos vale por igual. También creemos necesario reconstruir los lazos, la confianza entre nosotros. Queremos recuperar la mística que alguna vez tuvieron estas paredes, o las de Bouchard.
 
Estamos convencidos de que sólo con un grupo de delegados no cambian cualitativamente las condiciones de trabajo, sino que es el conjunto de la gente la que es capaz de llevar adelante esos cambios. Nosotros nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para generar las condiciones para que eso sea posible.
 
Besos y abrazos, nos estamos viendo en cada instante.


--

Comisión Interna de Prensa diario La Nación

jueves, 24 de septiembre de 2015

Cuando el retiro no es voluntario

El miércoles 23 de este mes, la gerencia de Sistemas decidió desvincular a Enrique Poggi, un excelente empleado con muchos años de antigüedad y un gran compromiso con la empresa.

Sin embargo, parece que ya esas características carecen de valor. No representan ninguna cualidad a la hora de calificar para quedarse o irse.

Estamos en una etapa compleja donde las cosas no siempre son lo que parecen. Por otro lado, tenemos un proceso de cambios constantes en los cuales cuesta identificar los puntos de referencia. 

En este nuevo proceso de cambios en donde la empresa pide colaboración de todos nosotros, representa una parte importante la coherencia entre las palabras y los actos.

Esta Comisión ha manifestado siempre la apertura de diálogo sobre todas las situaciones que nos afectan en lo laboral, tanto individual como colectivo, en donde todos, incluidos los trabajadores, recorramos con confianza el camino hacia el futuro. En especial,  confianza en el diálogo y respeto por lo prometido y comprometido.

Es en este punto donde creemos que debemos prestar mucha atención. No es la primera vez que la empresa hace una cosa distinta a lo que promete.

El despido de Enrique Poggi se da en un marco de retiros y jubilaciones anticipadas donde la empresa se comprometió en reiteradas oportunidades ante esta Comisión Interna que no habría despidos y que los trabajadores eran libres de optar ente irse o quedarse. Como ven, esa confianza ha sido vulnerada.

Nos imaginamos que la empresa tendrá una respuesta para este despido. Seguramente tendrá muchos argumentos incomprobables. Lo único cierto es que el compañero no está, que la empresa sabia que el empleado despedido había sido condicionado para que tomara el retiro voluntario, que fue advertido de su despido y sin embargo, a pesar de su promesa, determina apoyar a la gerencia y cambiar el voto de confianza por algo incierto y preocupante.

Preguntamos:¿Cómo se puede confiar en aquel  que no mantiene su palabra?

Compartimos este interrogante con los trabajadores que ya llevan años en la empresa y también planteamos nuestra inquietud a los jóvenes que ingresan con sueños a cumplir, a quienes les resultará difícil comprender como es que una empresa prestigiosa como el diario La Nación incumple la palabra empeñada.

Esta es la realidad que vivimos los trabajadores del matutino centenario, la disociación entre el prestigio periodístico del medio que construimos día a día y el destrato al que se nos somete puertas adentro.

-- 

Comisión Interna de Prensa diario La Nación

martes, 8 de septiembre de 2015

Para ponernos serios

El lunes 31 de agosto la empresa comunicó sintéticamente que por una cuestión de costos, el menú diario del comedor se vería afectado con la quita de la entrada.
Parecería un hecho menor, insignificante y hasta divertido si consideramos la versión oficial de una reducción de costos en el otorgamiento de la comida, a la cual todos tenemos derecho. 
Hoy en día nadie discute que este derecho forma parte de nuestro salario pese al esfuerzo de la dirección de la empresa de presentarlo como una concesión unilateral.
En muchas oportunidades aclaramos que el comedor fue un aumento salarial otorgado en especie en momentos en que resultaba imposible darlo en forma dineraria. De igual forma se consiguieron la prepaga y el cuartito.
Por que decimos divertido? Porque en momentos de situaciones preocupantes como son  los retiros voluntarios y las prejubilaciones, el sacar la entrada de la comida parecería un tema menor, casi un chiste.
Sin embargo, y poniéndonos serios, este hecho tiene otra lectura más ajustada a la realidad.
Si la empresa, con el argumento de sostener estos “beneficios sociales”,  empieza a modificar a la baja la calidad de los mismos, ¿no terminaría esfumándose lo conseguido en su oportunidad? Y acá volvemos a aclarar que no es un “beneficio social”, el comedor integra nuestro sueldo.
Si aceptamos esta imposición unilateral, cada vez que aumenten los costos y el tercero que brinda el servicio pida aumento por el servicio que brinda, ¿qué otra reducción impondrá la empresa? ¿el postre? Y en seguidas oportunidades… las ensaladas, opciones de platos… hasta desaparecer.
Si la empresa hoy paga , para poner un ejemplo, $100 pesos per capita y dentro de un año pretende pagar lo mismo, desconociendo los aumentos de costos interanuales, absorbiendo dichos aumentos con la merma de la calidad del servicio de comedor ¿no estaría reduciendo el salario final del trabajador ?
¿Y que impediría, de aceptarse esta practica, que este sistema se aplicase a otros beneficios ?
Compañeros, es momento de ponernos serios y ver mas allá de lo que hoy parece menor o intrascendente.
Defendamos lo que es nuestro por derecho, dejar pasar esta prepoteada de la empresa puede significar mayores perjuicios en el futuro.
Mejor temprano que tarde.

COMEDOR ES SALARIO


jueves, 6 de agosto de 2015

LA NUEVA REDACCIÓN Y NUESTROS DERECHOS

Lamentablemente debemos decir que ese diálogo nunca existió. La Nación utilizo como política el silencio y promesas incumplidas. Apenas algunas reuniones informativas donde salíamos con más dudas que certezas.

Esta empresa viene incumpliendo el Estatuto y el Convenio de Prensa desde hace años. Un aspecto crucial en esta implementación de la nueva redacción que nos afecta enormemente es el horario laboral convencional.

La explicación:

El estatuto del periodista (ley 12908) en su art 34 dispone que el horario laboral no será mayor a las 36 hs. Semanales. Por su parte, y es aquí donde esta norma se complementa, el Convenio de Prensa 301/75 que rige la nuestra actividad, en su artículo 40 dispone lo siguiente:

Art. 40º) – Se agregan al artículo 34º del Estatuto del Periodista (Ley 12.908) y al artículo 8º del Estatuto del Personal Administrativo de Empresas Periodísticas (Decreto 13.839 / Ley 12.921) las siguientes disposiciones:
1.- Las empresas determinarán las jornadas de labor de acuerdo a las normas legales citadas. Se respetarán, asimismo las prácticas preexistentes, es decir, no se excederá la cantidad de horas que en promedio semanal se vinieran realizando, si ésta fuera menor al máximo legal.
2.- El descanso hebdomadario será de cuarenta y ocho horas, preferentemente ininterrumpidas que recaerán en orden de prelación de acuerdo a las necesidades de servicios:
a. En sábado y domingo;
b. En viernes y sábado o bien en domingo y lunes;
c. En días distintos a los anteriores.
3.- Las normas precedentes deberán aplicarse atendiendo a mantener u obtener eficientes de productividad.

Como verán, nada es mágico ni se trata de un capricho. La norma es clara al respecto. En la firma de este convenio es donde nace el régimen laboral conocido como 5 x 2 (se divide la semana en 5 días laborales siendo los otros 2 de franco)
Como consecuencia del mismo, los trabajadores de prensa trabajamos 7 horas diarias. Nosotros estamos trabajando en un régimen horario corrido de 7 horas donde siempre se incluyó el almuerzo. Sin embargo, y en vista de la implementación de la nueva redacción, la empresa quiere imponer un nuevo régimen. Al menos, es lo que se escucha.

Más allá de sus intenciones, cualquier cambio deberá ampararse en las normas citadas, especialmente, en la limitación que el art. 40 del convenio pone de manifiesto.  Todo cambio deberá respetar las prácticas preexistentes. Esto se basa en el famoso principio de los usos y costumbres que la propia ley 20774 coloca en su art. 1 como fuente de regulación para las relaciones del trabajo. Por supuesto, todo cambio impuesto sin la anuencia de los trabajadores de prensa es ilegal.

Debemos recordar que este régimen horario que nos rige no es un beneficio ni un regalo empresarial. Es producto de un acuerdo de parte. Un convenio entre los trabajadores de prensa y La Nación al momento de la implementación del artículo 40 del convenio. Acuerdo que la empresa incumple en varios sectores, dado que vale para todos los trabajadores, incluso para los que ingresaron con posterioridad al acuerdo.

También como dato importante, en las empresas periodísticas donde los trabajadores no almuerzan ni cenan se trabaja seis horas: Página 12, Ámbito Financiero, ANSA, DyN, Telam, Crónica, entre otras.

Recordemos que en La Nación el vale de comida fue una conquista de los trabajadores, así como los cinco cuartos y la medicina prepaga. Se consiguieron tras jornadas de lucha como compensación en épocas en que se prohibían los aumentos salariales.

Esta es la verdad. Ninguna otra explicación se corresponde ni con las leyes, ni con la historia.

Por otro lado, como elemento perturbador y en momentos en que se busca establecer un clima de diálogo en la redacción, se lleva adelante un plan de reducción de puestos de trabajo a través de prejubilaciones y retiros voluntarios. En su comunicación la empresa sostiene que es voluntario. Ya hay varios compañeros que nos informaron que han sido “tanteados” para tomar alguno de los planes. No aceptemos ni aprietes ni apretadas. El retiro y la prejubilación son voluntarios.


Por último, volvemos a reclamar  a la empresa  la pronta apertura de una mesa de trabajo donde se discutan los temas que importan a los trabajadores.